Después de más de 50 años de ausencia, el histórico “Tren Chico” de Capitán Pastene vuelve a ser parte activa de la vida cultural de la localidad. La iniciativa nace desde la Corporación Cultural Giuseppe Verdi, con el objetivo de rescatar y poner en valor uno de los símbolos patrimoniales más significativos de la historia local.
Gracias a este impulso, el proyecto logró concretarse mediante un convenio con la Secretaría Regional Ministerial de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de La Araucanía, en el marco de la Unidad de Ciudadanía Cultural, como proyecto estratégico regional. La iniciativa contó además con la colaboración de la Ilustre Municipalidad de Lumaco, permitiendo sumar esfuerzos institucionales en torno a la recuperación del patrimonio ferroviario.
Como resultado, dos carros del antiguo tren fueron restaurados, devolviéndolos a la comunidad y sumándolos a las actividades de celebración del 120° aniversario de Capitán Pastene, como un hito de alto valor histórico, cultural y simbólico.

Un tren que marcó la historia del territorio
El llamado “Tren Chico” correspondía a un ramal ferroviario de trocha angosta que unía la estación de Saboya con Capitán Pastene, pasando por localidades como Lumaco. Su origen se remonta a comienzos del siglo XX, cuando los colonos italianos que llegaron a la zona —en el contexto de la Empresa Colonizadora Nueva Italia— enfrentaban un profundo aislamiento geográfico.
La dificultad para transportar personas y productos impulsó tempranamente la idea de construir un ferrocarril que conectara este territorio con los centros comerciales de la región. Tras diversas gestiones, estudios técnicos y cambios en el diseño original, el Estado asumió parte de la obra, culminando con la inauguración del ramal en 1918. Desde entonces, el tren se convirtió en un eje clave para el desarrollo económico, social y cultural de la zona.
Durante décadas, el “Tren Chico” formó parte de la vida cotidiana de sus habitantes, hasta que a comienzos de los años 70 dejó de operar y posteriormente fue desmantelado. Hoy solo permanecen algunos vestigios físicos, fotografías y relatos que dan cuenta de su relevancia histórica.
Recuperar la memoria para proyectar el futuro
La iniciativa liderada por la Corporación Cultural Giuseppe Verdi busca ir más allá de la restauración material. La recuperación de estos carros ferroviarios representa un acto de rescate de la memoria colectiva, fortaleciendo la identidad local y generando nuevas oportunidades de encuentro, educación patrimonial y desarrollo cultural.
En un contexto donde el turismo cultural comienza a consolidarse en Capitán Pastene, el regreso simbólico del “Tren Chico” permite reconectar a la comunidad con su historia y ofrecer a visitantes una mirada auténtica sobre el pasado ferroviario que marcó el territorio.
Este proyecto refleja cómo la articulación entre organizaciones culturales, instituciones públicas y gobiernos locales puede poner en valor el patrimonio, transformándolo en un recurso vivo al servicio de la comunidad y de las futuras generaciones.




